El éxito de un proyecto de infraestructura no se mide por el resultado de sus litigios, sino por la capacidad de evitar que las controversias paralicen la ejecución. Bajo esta premisa, el Dispute Board surge como el mecanismo preventivo por excelencia, diseñado para resolver discrepancias técnicas y legales en tiempo real, evitando el desgaste operativo y financiero de un arbitraje. Mi experiencia en la gestión de disputas con Dispute Boards bajo el Reglamento de la Cámara de Comercio Internacional (ICC) me permite aplicar herramientas de vanguardia para la prevención y resolución temprana de conflictos. Asimismo, con la reciente Ley General de Contrataciones Públicas (Ley 32069), la consolidación de las Juntas de Resolución de Disputas (JRD) extiende este modelo de acompañamiento preventivo a una esfera más amplia de la contratación estatal. En esta sección, comparto análisis sobre la operatividad de estos paneles, la evolución de la jurisprudencia y estrategias para blindar los contratos desde la prevención.
Próximamente compartiremos contenido exclusivo sobre esta especialidad.